me encontrarás en este nuevo blog:

http://mariospina.blogspot.com
Te espero.
Mario
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Un pequeño aporte para microemprendedores, hecho con mentalidad microemprendedora [por Mario Spina]

Si te interesa conocer la filosofía del software libre, que mejor que leerla de primera mano.

CONSULTORIO DE GESTION PARA ESTUDIOS DE DISEÑO GRAFICO
Un nuevo modelo, que construiremos junto a vos, escuchándote, proponiendo y trabajando juntos.
¿De qué se trata esta propuesta?
El Consultorio de Gestión nace por las distintas necesidades planteadas por diseñadores-emprendedores referida al desarrollo del negocio propio.
La modalidad a aplicar consta de un sistema de seguimiento y asesoramiento permanente en los diferentes aspectos que hacen al desarrollo del emprendimiento.
La dinámica está plateada en base a dos días de trabajo (de 1 hora cada día) por mes, para el seguimiento y la formulación de estrategias en conjunto con el emprendedor; y puede desarrollarse tanto de manera presencial como a distancia.
Es oportuno comentar que el Consultorio NO ES UN ESPACIO DE CAPACITACION, en él se trabajará en forma conjunta y personalizada (práctica y real) sobre las diferentes problemáticas propias del emprendedor y su empresa. La metodología se instrumentará en base a un método de investigación, seguimiento y control, el cual será implementado en forma gradual, analizando en cada caso los resultados obtenidos.
Ejes temáticos del Consultorio
Durante las reuniones se trabajará en forma progresiva, y simultánea, sobre cuatro ejes temáticos:
ESTRATEGIA [E]
Misión, Visión, Especialización, Idea, Oportunidad, Objetivos
TIEMPOS [T]
Análisis, Fichas de seguimiento, Operatividad, Rentabilidad
ESTRUCTURA [S]
Costos fijos, Legales, Impuestos, Personal, Marcas, Amortizaciones, Previsiones
GESTION [G]
Roles, Venta, Postventa, Seguimiento
La inversión a realizar por el servicio es de $200.- mensuales.
Porque cambiar la realidad actual depende en parte de tu decisión, te invitamos a escribirnos, así te contamos más en detalle sobre esta propuesta.
Comunicate con nosotros:

Si nos quedamos con este pensamiento NO HACEMOS NADA PARA CAMBIAR.
Por eso, en redargenta, te proponemos capacitarte para “los tiempos de crisis”, para que realmente puedas vivir de lo que a vos te gusta (el diseño, la fotografía, la ilustración...)
Porque lo hicimos (redargenta nació en plena crisis del 2002), porque somos diseñadores y entendemos tu lenguaje (laburamos más de 20 años brindando servicios de diseño), porque hace ya un rato que estamos metidos en esto de emprender (desde el día que nacimos), por todas estas cosas es que nos animamos a hablarte de estos temas, contándote como lo hicimos y brindándote herramientas para que vos lo puedas hacer.
Y como la cosa viene difícil, y a todos les cuesta invertir en capacitación, te proponemos hacer el curso a un precio muy accesible.
(son dos clases de 4 horas cada una)
Precio exclusivo para usuarios registrados en redagenta, o amigos de nuestro Facebook:
Precio normal del curso $250.-
Días y horarios:
Jueves 2 y viernes 3 de julio / de 10 a 14 hs.
Lugar en donde se dicta:
Av. Saenz y Av. La Plata, Barrio de Pompeya, Ciudad de Buenos Aires.
YA NO HAY EXCUSAS, LO QUE NECESITAS, CERQUITA Y AL ALCANCE DE TU BOLSILLO.

Contenidos del curso
Temario.
¿Quienes somos?
Palabras clave: modelo de negocio, modelo de vida
¿Qué sabemos hacer?
Palabras clave: grupo, equipo de trabajo, interdependencia, fortalezas, debilidades, oportunidades, amenazas
¿Qué se puede hacer?
Palabras clave: idea, oportunidad de negocio, nicho de mercado
¿Qué nos gustaría hacer?
Palabras clave: experiencia previa, equilibrio, roles
¿Quiénes comprarían eso?
Palabras clave: nicho de mercado, cliente, demanda
¿Cómo lo produciríamos?
Palabras clave: proceso productivo, organigrama, responsabilidades
¿Cuál sería el costo?
Palabras clave: costos variables y fijos, punto de equilibrio
¿A qué precio lo comprarían?
Palabras clave: precio de venta, presupuesto económico y financiero, inversión
¿Dónde lo comprarían?
Palabras clave: canales de venta (tradicionales y alternativos), venta on-line
¿Qué ganancia nos dejaría?
Palabras clave: contribucion marginal, punto de equilibrio, ganancia
¿Con qué recursos contamos?
Palabras clave: recursos, dinero
¿Que más necesitamos?
Palabras clave: pensamiento lateral, alianzas estratégicas
¿Cómo lo venderemos?
Palabras clave: venta, rol del emprendedor, vendedores, competencia, métodos de envío por correo, cobranza por medios electrónicos, servicios, organización
¿Qué nombre le ponemos?
Palabras clave: nombre, marca, dominio web, registro de marca
¿Cómo nos podríamos diferenciar de la competencia?
Palabras clave: diferenciación, especialización, misión y visión
¿Cómo lo comunicamos?
Palabras clave: mensajes, direccionamiento, receptor
¿Cómo nos mantenemos en el mercado?
Palabras clave: cambio de paradigmas, promesas, valor
¿Quién es Mario Spina?
Nació en Buenos Aires en 1963.
Estudió diseño en la Escuela Panamericana de Arte, fotografía en la Asociación de Fotógrafos Profesionales de la República Argentina, impresión offset en la Fundación Gutenberg, para luego especializarse en Formación de Emprendedores en el Programa Dinámica.SE., formando parte del cuerpo docente del curso de Formación de Emprendedores, que desde el año 2006 se dicta en el Centro Metropolitano de Diseño de la Ciudad de Buenos Aires.
Desde los 15 años se desempeña relacionado a la artes gráficas, la fotografía y el diseño. Trabajó en talleres de impresión, agencias de publicidad, estudios de diseño y editoriales argentinas.
Es socio fundador de Editorial CommTOOLS, redargenta ediciones y redargenta [contenidos por y para diseñadores] www.redargenta.com.ar.
Al día de hoy es editor y encargado de producción de redargenta ediciones; responsable de redargenta web, y formador de emprendedores con especialización en la problemática de la generación de empresas sustentables en torno al diseño (servicios y productos). Además dicta conferencias y cursos en universidades, institutos y eventos de diseño nacionales e internacionales.
Autor de los libros: Pequeño manual práctico del diseño editorial, Guía práctica para emprender en el diseño, Casos de emprendedores en el diseño y De diseñadores a emprendedores, teoría y práctica de los aspectos clave para desarrollar emprendimientos de diseño exitosos.
Promotor del uso del software libre, es un convencido de que los cambios comienzan por uno mismo.
Más info: spinamario@gmail.com
Video de Richard Stallman para el FLISOL 2009 from Sergio Vallejo on Vimeo.
Por eso te proponemos dos cursos pensados para diseñadores que quieren vivir del diseño
Si nos quedamos con este pensamiento NO HACEMOS NADA PARA CAMBIAR.
Por eso, en redargenta, te proponemos dos cursos pensados para vos y para “los tiempos de crisis”, para que realmente puedas vivir de lo que a vos te gusta (el diseño, la fotografía, la ilustración...)

Porque lo hicimos (redargenta nació en plena crisis del 2002), porque somos diseñadores y entendemos tu lenguaje (laburamos más de 20 años brindando servicios de diseño), porque hace ya un rato que estamos metidos en esto de emprender (desde el día que nacimos), por todas estas cosas es que nos animamos a hablarte de estos temas, contándote como lo hicimos y brindándote herramientas para que vos lo puedas hacer.
Y como la cosa viene difícil, y a todos les cuesta invertir en capacitación, te proponemos hacer cada uno de los cursos a un precio muy accesible.
CADA CURSO DE 8 HORAS $250.-
(cada curso son dos clases de 4 horas cada una)
Y además si estás registrada/o como usuario de redagenta,
o sos amiga/o en nuestro Facebook:
te bonificamos $60.-
y PAGAS SOLO $190.-
por cada uno de los cursos.
[promoción exclusiva redargenta]
Lugar en donde se dictan los cursos
Av. Saenz y Av. La Plata, Pompeya, Ciudad de Buenos Aires
Más info e inscripciones en:
Extracto del libro: De diseñadores a emprendedores El presente trabajo tiene como finalidad acercar, a los diseñadores gráficos latinoamericanos, una serie de conceptos acerca de la problemática de cómo desarrollar un emprendimiento comercial (una empresa) relacionada con el diseño; para que estos conceptos no queden solamente en el ámbito teórico, hemos decidido acompañarlos de nuestra propia experiencia emprendedora aplicada al desarrollo de redargenta [contenidos por y para diseñadores], presentada como caso práctico o modelo de rol.
¿Por qué decimos que está dirigida a diseñadores gráficos latinoamericanos? Muy sencillo, porque somos diseñadores gráficos que vivimos en este hermoso territorio del sur de América, porque nos decidimos a emprender el camino de desarrollar una empresa de contenidos “por y para diseñadores”, y porque comprendemos que quienes se deciden a llevar adelante un emprendimiento en este lado del mundo seguramente se encontrarán con realidades muy distintas a quienes desarrollan empresas en Norte América, Europa o Asia; en muchos casos con amenazas particulares de nuestra realidad, y en muchos otros con oportunidades únicas. Ambas están allí, sólo debemos detectarlas y utilizarlas para alcanzar nuestro objetivo.
Los invito a recorrer juntos este camino, regado de conceptos teóricos y de la experiencia vivida, la cual será expuesta en forma subjetiva, ya que inevitablemente soy parte de ella.
Verán que el texto se presenta con tres características tipográficas distintas:
1. Los párrafos en tipografía normal, van narrando la historia.
2. Los párrafos en negrita, indican comentarios o aclaraciones.
3. Los párrafos en itálica, desarrollan el marco teórico, basado en investigaciones propias (algunas de ellas ya publicadas en mis dos libros anteriores: Guía práctica para emprender en el diseño y Casos de emprendedores en el diseño).
El inicio de esta historia
Fue durante el año 1995. Los tres socios fundadores de redargenta (Jorge Piazza, Adrián Rementería y Mario Spina) nos desempeñábamos brindando servicios de comunicación visual, en la Ciudad de Buenos Aires, dentro del estudio de diseño Piazza Rementería Comunicación Visual (PRCV). Este estudio se especializaba en desarrollos de packaging e identidad para empresas nacionales y multinacionales, siendo en su momento uno de los referentes del sector.
Algunos trabajos realizados por el estudio Piazza Rementería Comunicación Visual
Desde hacía ya un tiempo habíamos comenzado a intentar llevar adelante un emprendimiento en paralelo al servicio de diseño, para darnos el gusto de desarrollar algo que no estuviera relacionado con lo que entendíamos como caprichos del cliente, en el cual nos pudiéramos manejar con total libertad y así plasmar todo nuestro vuelo creativo.
Mucho tiempo nos llevó darnos cuenta que esta visión estaba fundada sobre un error conceptual, que los supuestos caprichos del cliente no eran tales, y que nuestro vuelo creativo podía aplicarse de una manera muy distinta a lo que pensábamos.
De eso, justamente, se trata este trabajo que hoy les presento, de entender que lo que generalmente suponemos no siempre se condice con la realidad; que para tomar decisiones acertadas debemos investigar, comprender y recién después accionar; y que por sobre todas las cosas nunca nos debemos tirar a una pileta sin agua, nos podemos lastimar.
Volvamos a la historia. Este emprendimiento —paralelo al estudio de diseño— estuvo relacionado con el mundo de la música, más específicamente con el rock progresivo. Por afinidades de gustos entre los integrantes del equipo de trabajo, decidimos editar una revista (Seventh Heaven) que exhibiera en sus páginas la historia, en castellano, de esas maravillosas obras conceptuales producidas por bandas musicales de la talla de Yes, Genesis, Emerson Lake & Palmer o Pink Floyd, por poner algunos ejemplos. Como buenos diseñadores gráficos nos dedicamos al diseño de la misma con el máximo esmero posible. Hicimos uso de papeles especiales, impresión offset a todo color, serigrafía, placas grabadas en cobre para una de sus ediciones, encuadernación con doble anillo metálico... todo nuestro trabajo y esfuerzo estuvo dirigido al producto.
Esta publicación nos trajo rápidamente el reconocimiento de los fans y seguidores de aquella música setentosa y nos llevó a meternos en un mundo del que, comercialmente hablando, conocíamos muy poco. Uno de los socios era el dueño de una disquería especializada, que contaba con una cartera de clientes que compraban todo lo que aparecía en el mercado (eran tiempos del 1 a 1; 1 peso=1 dólar), en base a esto habíamos especulado con ese mercado cautivo, pensamos que esos potenciales clientes no dejarían de comprar nuestro producto, ya que era único y que no podían dejar de apoyar tremenda movida. Todo esto fue pensado en base a supuestos, ya que no hicimos una investigación de mercado, tan sólo nos contentamos con saber que había una cantidad de gente que tenía los mismos gustos que nosotros y que, como nosotros haríamos, comprarían nuestro producto, que como ya expresé era único.
Nuestro producto es único: otro concepto erróneo. Nos llevó bastante tiempo comprender que pueden existir productos o servicios innovadores, que realmente generen un cambio ante lo conocido, pero que no existen productos o servicios que se puedan calificar de únicos, ya que siempre se podrán hacer, o brindar, mejor, o más económicos, o con más prestaciones, o más al alcance de la mano, o con un sinnúmero de mejoras que serán justamente las que produzcan la diferenciación necesaria para destacarse en un mercado sumamente competititvo.

Tapas de Seventh Heaven
Y el emprendimiento siguió avanzando. Fundamos la Asociación del Rock Progresivo (ARPRO), la cual llegó a sumar más de quinientos socios, comenzamos a editar una revista de información de actualidad llamada Mellotron (publicación que logró el reconocimiento internacional posicionándose como un referente del sector, que al día de hoy se sigue editando bajo la dirección de Andrés Valle, titular de la disquería especializada Discover, quien fuera nuestro socio estratégico en este emprendimiento), produjimos shows de bandas nacionales e internacionales, editamos material discográfico, conocimos mucha gente más que interesante, tomamos mucha cerveza, lo pasamos muy bien, pero... nunca ganamos un mango.
¡Y esto por que pasó? Sencillo, porque nunca tuvimos una visión clara del negocio, porque en el afán de hacer, hicimos. Porque pensamos que la pileta tenía mucha agua, y no fuimos lo suficientemente despiertos como para mirar si esa agua era la necesaria para no rompernos la cabeza al caer en ella.
En el año 1998 fue cuando decidimos dejar de formar parte de este emprendimiento. Para vivir, seguíamos brindando servicios de diseño en comunicación visual. Pero las ganas de armar un emprendimiento, que generara algo más que el simple servicio de diseño, no se habían extinguido.
En base a la experiencia adquirida en el ámbito de la producción editorial, y en el conocimiento de las necesidades de las áreas de marketing al momento de contratar servicios de diseño, ilustración, fotografía y producción gráfica, fue que coincidimos en comenzar a trabajar en un producto que se convirtiera en una herramienta de consulta para quienes estaban a diario con la problemática de contratar servicios de calidad en el universo de la gráfica y la comunicación visual. Este nuevo emprendimiento se llamó ToolBook (algo así como Libro de herramientas), recursos para jerarquizar la comunicación visual, como decía su eslogan). Era un libro-guía en donde se publicaban trabajos, portfolios y publicidades de profesionales y empresas del sector. Su característica diferenciadora era el formato (me refiero a formato no sólo en su morfología, sino en la manera que tenía de exhibir los trabajos). La publicación se producía modularmente sobre diversos sustratos y con diferentes técnicas de producción. De esa forma una nota, artículo o portfolio, exhibía el trabajo del profesional, pero además nos contaba en una ficha técnica (con palabras y en forma real) sus secretos de producción. Cada sección de ToolBook se imprimía sobre papeles diferentes, con técnicas de preimpresión e impresión especiales y en talleres distintos. Un producto de lujo, tanto por su aspecto visual como por su contenido. Seguían siendo los tiempos del uno a uno y los proveedores (papeleras y talleres de producción) apostaban a invertir en publicidad y en los denominados canjes que nos permitían contar con materiales de primera calidad a nivel internacional, a precios más que convenientes.

Tapas y ficha técnica (arriba-derecha) de ToolBook
De nuevo el foco estuvo puesto en el producto y no en el modelo de negocios (tema éste que trataremos más adelante).
ToolBook editó cuatro números y luego paso a llamarse CommTOOLS (Herramientas de comunicación).

Logos ToolBook y CommTOOLS
El motivo del cambio fue que no pudimos registrar la marca ToolBook ya que era propiedad de una empresa de software estadounidense. Rápidamente efectuamos un cambio en la misma, manteniendo el eslogan anterior y los rasgos visuales del logo.
Otro error común en el que solemos caer los diseñadores, comenzar a producir algo y no registrar la marca previamente.
A esta altura es pertinente aclarar que los nombres de estas publicaciones estaban formados por palabras en inglés, ya que el público receptor (áreas de marketing) solían bautizar con nombre y siglas en este idioma a casi todo lo que pasaba por sus manos, y en ese momento creímos oportuno aprovechar ésto para lograr que nuestra marca fuera recordada de una manera más sencilla y que tuviera una mejor pregnancia.
Tapas de CommTOOLS
A partir del número seis de CommTOOLS decidimos editar, además, una publicación gratuita que sirviera de órgano de difusión de nuestro trabajo editorial, del contenido de nuestras publicaciones y sentara las bases de un nuevo modelo de interrelación entre los actores de mercado del diseño local (diseñadores, ilustradores, fotógrafos y proveedores de producción gráfica). Este nuevo concepto se denominó RedCommTOOLS, en el cual comenzamos a introducir el concepto de trabajo en red, inexistente hasta el momento en nuestro medio. Esta red tuvo su espacio en estas publicaciones gratuitas, en la naciente web y se consolidó con la realización de eventos relacionados con el diseño. El medio gráfico se llamó Boletín informativo de la RedCommTOOLS, se imprimió sobre papel obra, en blanco y negro y contó con una edición nacional y otra zonal en La Plata (Provincia de Buenos Aires). Incluyó en sus contenidos extractos de las notas de CommTOOLS y agregó novedades del mundo del diseño, convocatorias a concusos y difusión de eventos.
Tengamos en cuenta que para el año 2001 la web no estaba tan desarrollada como hoy en día, por ese motivo una publicación impresa gratuita era una opción más que interesante como medio de difusión.
Boletines RedCommTOOLS
No se olviden que en los 90s en Argentina todo era glamour, primer mundo, neoliberalismo y 1 a 1. ¡qué equivocados estuvimos! ¡cómo nos hicieron creer que vivíamos en un rincón privilegiado del planeta! (desde lo económico, ya que pienso que sin dudas Sudamérica es uno de los mejores lugares para vivir) Recuerdo esa época y me invade la bronca, y eso que soy un tipo tranquilo, pero no puedo dejar de pensar en cómo arruinaron este hermoso país, los gobernantes de turno, los anteriores y los que vinieron después.
CommTOOLS editó cuatro números —el total publicado por ToolBook-CommTOOLS llegó a ocho ediciones, en tres años—, apareciendo el último número hacia fines del 2001. Sí, fines del 2001, no se si recuerdan, comienzo de la catástrofe. El presidente se escapó en helicóptero, se sucedieron cuatro jefes de estado en meses, la situación quemaba. Crisis, desocupación, cese de la cadena de pagos, corralito, corralón. Bueno, ustedes ya saben lo que pasó. Lo que yo puedo agregar a este cachito de historia argentina es que CommTOOLS (como publicación periódica) murió allí, ese diciembre de 2001.
Y junto con el producto impreso, también comenzó a morir nuestro estudio de diseño, fue un verano que se lo comió todo. Era el momento ideal para barajar y dar de nuevo, o para “tomarse el buque”, nosotros decidimos la primera opción, quedarnos y construir. ¿Por qué? Sinceramente porque creemos que este es un buen lugar para vivir, porque no solemos darnos por vencidos y porque en ese momento estuvimos seguros que podíamos salir adelante.
Ese inicio de 2002 trajo la amargura y las deudas (en dólares). pero quedó intacto nuestro equipo de trabajo (Adrián, Jorge y Mario), y ese fue nuestro principal capital y nuestro recurso más valioso para salir adelante.
El tema era ¿cómo salir adelante? Dicen que las crisis son buenos momentos para cambiar, y que es donde nacen muchas oportunidades, o por lo menos donde, si sabemos observar, podemos detectarlas. En nuestro caso fue así. La crisis nos hizo frenar, pensar, analizar, y por primera vez plantear un emprendimiento desde otro lado. En ese momento de nuestras vidas nos planteamos ¿cómo queríamos vivir? ¿qué queríamos hacer todos los días? ¿con qué ocupación nos sentiríamos felices? En definitiva, comenzamos a buscar un proyecto laboral que, fundamentalmente, encajara en nuestro proyecto de vida. Estábamos seguros que, por desgaste, no queríamos continuar brindando servicios de diseño. También sabíamos, por haberlo vivido, que no queríamos armar una empresa con una estructura fija que no nos diera respiro. Teníamos todo para ganar, estábamos más abajo que cero. Mucho más no podíamos caer. Dentro de los posibles emprendimientos, barajamos rubros de lo más diversos; desde una panadería, hasta un maxikiosco, pasando por una agencia de remises, o una panchería (¡cuántas cosas que uno puede pensar en charlas de café, o mate de por medio!), pero de ninguno de estos rubros sabíamos mucho, y para casi todos necesitábamos invertir dinero, cosa que justamente no teníamos.
Fue así que comenzó esta historia.

De izquierda a derecha: Adrián, Mario y Jorge (2003)
Hace unos seis meses me decidí y realicé el cambio más importante desde que uso computadoras (empecé en 1985 con una MacPlus), instalé software libre y me decidí a trabajar con él.¿Qué es el software libre?
Software Libre se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software. Estos conceptos están sintetizados en las Cuatro libertades de los usuarios del software, enunciadas por Richard Stallman.
- La libertad de usar el programa, con cualquier propósito (libertad 0).
- La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y adaptarlo a tus necesidades (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición previa para esto.
- La libertad de distribuir copias, con lo que puedes ayudar a tu vecino (libertad 2).
- La libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie. (libertad 3). El acceso al código fuente es un requisito previo para esto.
Si les interesa escuchar estos conceptos, expresados por el propio Stallman (en castellano), pueden visitar este link: http://vimeo.com/4152803.
En contraposición al software libre encontramos el software privativo (ese que usamos todos los días, y que rara vez obtenemos de forma legal, por ejemplo Windows, Office y los paquetes de Adobe).
Cómo empecé
Para probar y ver que pasaba con el software libre, instalé en mi notebook (que tenía Windows Vista preintalado de fábrica) la suite de oficina OpenOffice en reemplazo del conocido MicrosoftOffice y el navegador MozillaFirefox en reemplazo del Explorer de Windows. Los resultados fueron muy alentadores ya que ambos paquetes de software resultaron amigables, de fácil uso y muy estables (no se colgaron nunca). Al Firefox muchos de ustedes deben conocerlo ya que se está convirtiendo en un estándar de navegación web; el OpenOffice me sorprendió ya que me permitió instalarlo en castellano y su interface de uso resultó sumamente sencilla, siendo totalmente compatible con los archivos generados en MicrosoftOffice (.doc., xls, .rtf, .txt, etc.). El primer paso estaba dado.
Despúes llegó el momento de ver que pasaba con otros programas específicos para diseño gráfico. El primero de ellos fue Gimp (una especie de “Photoshopito”) muy versátil para el manejo de imégens bitmap, que mantiene las características más interesantes del tradicional Photoshop (canales, capas, trazos con curvas de beziér, manejo de color, niveles, luces y sombras y una cantidad interesante de efectos y filtros. Puede leer y guardar archivos .psd, .jpg, .tif, .png, .pdf, y un sinnúmero de formatos lo cual lo hace totalmente compatible con los programas más tradicionales de este segmento.
Continúe con otro programa para dibujo vectorial, el elegido fue InkScape (una mezcla de Illustrator y Corel), otro éxito, también provee las herramientas más habituales para trabajo con curvas de beziér y manejo tipográfico, permitiendo abrir y guardar en los clásicos formatos gráficos. Trabaja en RGB y CMYK sin problemas.
Me faltaba algo que fuese similar al InDesign o al QuarkXpress y lo encontré en Scribus, un programa dedicado al diseño editorial que me sorprendió ya que además de tener las características habituales de estos programas (trabaja en forma multipágina, con variados masters, etc) tiene un editor de texto muy eficiente que me hizo acordar a las últimas versiones de PageMaker, en donde el texto se manejaba mediante este tipo de interface. Y lo que me pareció muy útil para el trabajo final, antes de entrar en producción (películas o CtP) un analizador del archivo que nos dice que problemas encuentra en el mismo y que podrían traer inconvenientes al momento de imprimir (falta de imágenes o gráficos, problemas con tipografías y baja resolución de imégenes bitmap entre otras cosas) al mejor estilo “preflight”, realmente una joyita.
Con todo esto ya me sentía bastante seguro acerca del mundo libre y me decidí al “gran salto”, instalar alguna de las distribuciones de Linux como sistema operativo. El elegido, después de muechas consultas, fue Ubuntu que es en la actualidad una de las distribuciones más estables, sencillas, con un entorno gráfico amigable y que soporta una gran cantidad de idiomas, incluido el español.
Ubiqué la web de Ubuntu Argentina y de allí descargué un archivo ISO listo para ser tostado en un CD (700 megas), luego escribí en Google “cómo instalar Ubuntu” y me encontré con varios tutoriales, elegí el que me parecía más simple y “le dí gas”.
Vale la pena comentar que existen una gran variedad de distribuciones libres basadas en Linux, entre las que se destacan las argentinas Ututo y Tuquito, y las norteamericanas y europeas Ubuntu, Fedora, Suse, RedHat y Debian, entre otras.
La instalación del sistema Ubuntu
La verdad es que nunca había instalado un sistema operativo con tanta facilidad, ni siquiera en mi querida Mac, y miren que Mac simplifica todo, pero realmente Ubuntu superó mis expectativas. Una vez que arranqué con el CD de instalación, me permitió elegir el idioma, particionar el disco (conservando Windows) y elegir usuario y contraseña con muchísima facilidad.
En unos 15 minutos tenía el nuevo sistema instalado, pidiéndome que reiniciara la computadora (una notebook Del Vostro 1510, con procesador IntelCore2Duo, 3 gigas de RAM y disco de 250 gigas).
Al reiniciarla me apareció una pantalla con fondo negro, llamada Grub, en la cual podemos elegir el sistema de arranque (en mi caso Ubuntu y Windows, los instalados), arranqué con Ubuntu. Ya desde el inicio me sorprendieron las extensas posibilidades que brindaba el sistema, ya que reconoció la placa WiFi, el Bluetooth, el escáner AgfaSnapScan, la impresora láser HP1022, la placa de sonido, la de video, la grabadora de DVD, la cámara web incorporada en el monitor, el mouse, en resumen no tuve ningún inconveniente con ninguno de los dispositivos o periféricos.
Cuando instalan Ubuntu (o cualquier otra distribución Linux), se instala el sistema operativo y una serie de programas para, desde el inicio, poder trabajar con nuestra computadora; si algo de lo que necesitan no se encuentra disponible lo buscan en la web y los instalan de forma completamente legal y libre.
Algo que no es menor, en el universo Linux no existen los virus y tanto el sistema operativo, como los programas instalados se actualizan en forma periódica, totalmente gratis y en forma legal.
Por mi experiencia les recomiendo vivir la experiencia del mundo libre, y desprenderse de engañosas licencias comerciales que nos tienen atados a los caprichos de grandes corporaciones internacionales.
Algunos links de interés:
Sistemas operativos libres
Ubuntu: http://ubuntu-ar.org
Ututo: http://ututo.org/www
Tuquito: http://www.tuquito.org.ar
[Tanto Ututo, como Tuquito (los dos Linux argentinos) nos permiten arrancar la PC desde el CD o DVD en donde lo hayamos grabados (LiveCD), lo cual nos permite probarlo en nuestra máquina, sin necesidad de instalarlo, ni modificar nada en nuestro disco rígido. Otra buena opción para empezar.]
Programas libres
Scribus: http://www.scribus.net
Inkscape: http://www.inkscape.org/?lang=es
Gimp: http://www.gimp.org.es
Krita: http://www.koffice.org/krita
OpenOffice: http://es.openoffice.org
Firefox: http://www.mozilla-europe.org/es/firefox
Pidgin: http://www.pidgin.im
Cultura libre
GNU: http://www.gnu.org/home.es.html
Revista Papirux: http://www.papirux.org
FLISOL: (Festival de Instalación de software libre): http://www.flisol.info/FLISOL2009
SOLAR: (Software Libre Argentina): http://www.solar.org.ar
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Cuando comencé con este blog, allá por el 2006, me encontraba en los inicios de una nueva etapa en mi vida profesional, ya que había escrito y editado mi primer libro sobre la temática emprendedora (Guía práctica para emprender en el diseño), y estaba preparando el segundo (Casos de emprendedores en el diseño).
Haciendo el clásico balance de fin de año, anoté en la columna del "haber", mi egreso de la Incubadora de Empresas del Centro Metropolitano de Diseño (Incuba) del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Ayer recibí un mail con la siguiente pregunta: ¿Sabés como hacer para registrar una marca?
El sábado pasado de nuevo la ruta... kilómetro tras kilómetro para llegar a un día de descando disfrutando de la playa y el mar.
Ayer al caer el sol estaba en el puerto observando como los pescadores, luego de una agotadora jornada en el mar y después de descargar el fruto de su trabajo, controlaban las redes y volvían a tejer aquellas partes dañadas durante la faena.
En este momento estoy mirando el mar, en la ciudad costera más hermosa del universo... y no pude dejar de escribir estas líneas.
Hace un ratito estaba leyendo un poco de Lao-Tse, y encontré un párrafo que me hizo pensar... ¡¡¡sí, pensar!!! (los que me conocen dicen que eso no pasa muy a menudo).
Supongamos que tenemos disponible una pequeña embarcación, que dispone de motor y también de velas. Este "barquito" es capaz de desarrollar una velocidad de crucero de 20 km/h, y tiene una autonomía de 10 horas navegando "a todo motor" (es lo que dura el combustible).